Guía completa
La asistencia más común en vehículos actuales
Los sensores de aparcamiento (PDC — Park Distance Control) son una de las ayudas más frecuentes en el uso diario. Son muy útiles en lugares reducidos, al dar marcha atrás o en garajes con poco espacio. Su función es evitar esos pequeños golpes que pueden acabar costando más de 200 € en reparaciones de chapa.
Cuando uno o más de estos sensores fallan, el coche deja de emitir señales sonoras correctamente o pita sin motivo. En estos casos, la asistencia se vuelve inútil.
Tipos de fallo
Pitido constante al dar marcha atrás: un sensor identifica un obstáculo permanente cuando en realidad no lo hay. Causa: sensor dañado internamente o conector húmedo. Un diagnóstico puede identificar el problema.
Pitido constante al avanzar: esto sucede en vehículos con sensores delanteros que están activos a baja velocidad. Significa que hay un sensor delantero que no funciona bien.
No pita aunque existan obstáculos: se pierde la funcionalidad por completo. Puede ser un fallo del módulo o de varios sensores simultáneamente.
Pitido irregular: en ocasiones pita y en otras no. Esto indica un sensor con un fallo intermitente, posiblemente por un conector con humedad.
La causa “después de reparar el paragolpes”
Es una situación común que encontramos: un cliente que sufrió un golpe leve, llevó su vehículo a otro taller para reparar la chapa y pintura, y al recogerlo, los sensores ya no funcionan. Las causas pueden ser:
- Sensores desajustados durante el desmontaje del paragolpes y mal recolocados. Los sensores deben estar orientados con un ángulo específico hacia atrás; si se colocan torcidos, no funcionan.
- Pintura aplicada sobre el cono ultrasónico del sensor. La pintura interfiere con las ondas y el sensor no puede detectar.
- Sensores dañados durante la reparación.
Solución según el caso: ajuste de la posición (sin coste), limpieza del cono (30-50 €), o reemplazo (80-180 € por sensor). Hacemos un diagnóstico sin compromiso.
Diagnóstico adecuado
Antes de proceder a cambiar un sensor, comprobamos con un multímetro:
- Resistencia del sensor (debería estar entre 1-2 kΩ dependiendo del modelo).
- Continuidad del cableado desde el sensor hasta el módulo.
- Estado del conector (humedad, oxidación).
En ocasiones, el sensor está en buen estado y el problema radica en el conector. Una limpieza con un producto anti-humedad y la aplicación de grasa dieléctrica puede solucionarlo por 30-50 € en vez de 150 € por un sensor nuevo.
Marcas que instalamos
Valeo (francesa, OEM a nivel mundial), Bosch (alemana, OEM en la mayoría de vehículos), original del fabricante para coches de gama alta. NO trabajamos con genéricos chinos de baja calidad, ya que la frecuencia ultrasónica no es precisa y el módulo no los reconoce correctamente, lo que provoca errores intermitentes que reaparecen en poco tiempo.
Cámara trasera
El principio es similar, pero utiliza vídeo en lugar de ultrasonido. Las causas más frecuentes de fallo son:
- Humedad interna: junta de la cámara deteriorada por la entrada de agua. La imagen se muestra distorsionada o pixelada.
- Cable roto: en la zona de apertura del maletero (paso del cable).
- Módulo de imagen que no funciona en el sistema de infoentretenimiento.
Reemplazo: 200-500 € dependiendo de la marca y modelo.