Guía completa

Una ayuda que se echa de menos en cuanto falla

Los sensores de aparcamiento son de las asistencias que más se usan en el día a día, sobre todo en zonas con garajes estrechos y calles donde el margen para maniobrar es justo — el caso de bastantes barrios de Móstoles. Cuando fallan, dejan de emitir señal correctamente o pitan sin ningún obstáculo real, y en la práctica se vuelven inservibles.

Tipos de fallo y qué indican

Un pitido constante al meter marcha atrás suele indicar un sensor que detecta un obstáculo inexistente, por avería interna o por un conector con humedad. Un pitido constante al circular hacia delante apunta a un sensor delantero, en los modelos que también los llevan activos a baja velocidad. Que no pite aunque haya un obstáculo real es más serio: puede ser un fallo del módulo de control o de varios sensores a la vez, y ahí sí hay riesgo real de golpe si se sigue usando el coche sin repararlo. Un pitido irregular, que a veces aparece y a veces no, suele señalar un conector con problemas de contacto por humedad.

La causa “después de reparar el paragolpes”

Es un caso que vemos con cierta frecuencia: un golpe leve, reparación de chapa en otro sitio, y al recoger el coche los sensores ya no funcionan bien. Puede deberse a que se desmontaron para pintar y no se recolocaron con el ángulo correcto —tienen que apuntar con una inclinación específica hacia atrás—, o a que quedó pintura sobre el cono ultrasónico, que interfiere directamente con las ondas de detección. Según el caso, la solución va desde un simple ajuste de posición hasta una limpieza del cono o, si el sensor ha quedado dañado, su sustitución.

Antes de cambiar nada, medimos

No sustituimos un sensor sin comprobar antes con un multímetro su resistencia y la continuidad del cableado hasta el módulo. En bastantes casos el sensor está bien y el problema está en el conector, con humedad u oxidación que se resuelve con una limpieza específica y grasa dieléctrica, por bastante menos de lo que cuesta una pieza nueva.

Marca importa en la frecuencia

Trabajamos con Valeo, Bosch o pieza original del fabricante. Los sensores genéricos de baja calidad no siempre reproducen la frecuencia ultrasónica exacta del original, y eso hace que el módulo los rechace o dé errores intermitentes que vuelven a aparecer al poco tiempo. En la cámara trasera, el principio cambia de ultrasonido a vídeo, pero las causas de fallo más habituales son parecidas: humedad interna, cable dañado en la zona de apertura del maletero, o el módulo de imagen con algún problema.