Guía completa

Un sensor con un síntoma difícil de olvidar

El sensor de posición del cigüeñal, conocido como CKP, informa a la centralita de la ubicación exacta del cigüeñal en cada instante. Con ese dato, el sistema calcula cuándo inyectar combustible y, en motores de gasolina, cuándo encender la bujía correspondiente. Es de los pocos sensores sin los que el motor directamente no puede funcionar.

Cuando falla, el síntoma suele ser abrupto: el coche se apaga circulando, sin ningún aviso previo. Sin la señal del cigüeñal, la centralita no sabe en qué punto está el motor y lo detiene por seguridad. Después de un rato —a veces segundos, a veces varios minutos— puede volver a arrancar como si nada hubiera pasado. El patrón puede repetirse durante días de forma errática hasta que el sensor deja de responder del todo.

Cuando el código no aparece solo

El código P0335 suele registrarse con claridad cuando el fallo es evidente y constante. El problema llega con los fallos intermitentes, que a veces solo dejan un código histórico sin ningún código activo en el momento del diagnóstico. Ahí recurrimos al osciloscopio: se conecta al cableado del sensor y se observa la señal en tiempo real con el motor en marcha. Una señal sana es una onda cuadrada limpia y estable; una degradada muestra picos, caídas puntuales o desaparece de forma momentánea.

Lo que se revisa antes de cambiar la pieza

No damos por sentado que el sensor sea el culpable sin descartar antes lo demás. El cableado puede estar deteriorado por humedad o corrosión, algo habitual en vehículos con más años. El conector puede tener un pin doblado o un contacto flojo. Y en algún caso, el problema está en el propio volante motor, con un diente dañado que altera la señal aunque el sensor esté perfecto.

El montaje correcto

Trabajamos con Bosch, Beru y Hella, fabricantes de referencia en la mayoría de motores europeos. Un detalle que se pasa por alto con frecuencia es la distancia entre el sensor y el volante motor: si queda demasiado separado, la señal sale débil y la centralita puede no aceptarla. Apretamos siempre al par específico y comprobamos esa holgura antes de dar el trabajo por terminado.

Tras la sustitución, borramos los códigos y hacemos una prueba en carretera. Si el fallo original solo aparecía con el motor caliente, llevamos el coche a temperatura de trabajo antes de confirmar que el problema no vuelve a aparecer.