Guía completa
El cambio más visible que se puede hacer
Pintar un coche entero es la intervención estética con más impacto que existe. Devuelve el brillo que se pierde con los años y, si quieres, permite cambiar de color de forma definitiva. Hecho con cuidado, un repintado aguanta 15-20 años sin dar problemas; hecho deprisa, se nota desde el primer lavado: goteos, partículas atrapadas en el barniz, diferencias de tono entre paneles.
Por qué trabajamos en cabina propia
No subcontratamos esta parte. La razón es puramente técnica: el resultado depende de un entorno sin polvo, de una temperatura estable durante el curado del barniz (normalmente entre 15 y 25 °C) y de una humedad controlada que evite que la pintura se manche al secar. Una cabina cerrada y filtrada consigue las tres cosas a la vez; un garaje improvisado, casi nunca.
Pinturas y color medido, no calculado
Trabajamos con Standox y Glasurit, dos marcas de referencia en el sector de carrocería, con sistema de mezcla por código para prácticamente cualquier tono de fábrica. El punto que más diferencia un buen repintado de uno mediocre es cómo se iguala el color: la pintura original se ha ido decolorando con los años de sol, así que el código de fábrica ya no coincide exactamente con el tono real del coche. Con un espectrofotómetro digital medimos el color tal como está hoy, no como salió de fábrica, y ajustamos la mezcla a partir de ahí. Sin esa medición, la diferencia entre paneles se nota a simple vista.
Sólida, metalizada, perlada o mate
La pintura sólida (rojo, blanco, negro liso) es la más sencilla: una capa de color y barniz. La metalizada añade escamas de aluminio que reflejan la luz. La perlada suma una capa nacarada adicional y sube el precio un 10-15%. La mate lleva un barniz específico que no se pule ni se encera como el resto, y pide un mantenimiento distinto a partir de ahí.
Cambio de color y trámite con la DGT
Si repintas del mismo color, no hay que tocar nada en el papeleo. Si cambias de color, es obligatorio notificarlo a la DGT en un plazo de 15 días, con una tasa de unos 20 €, para que el permiso de circulación refleje el color real. Circular con un color distinto al de la documentación puede acabar en sanción en cualquier control, así que gestionamos ese trámite dentro del mismo servicio.
Garantía
Dos años de garantía por escrito sobre defectos de pintura: descascarillado, pelado prematuro o mala adherencia. No cubre daños posteriores —golpes nuevos, químicos agresivos— que se tratan como una reparación aparte. Pide presupuesto con una foto del coche y decidiendo antes si quieres el mismo color o uno distinto.