Guía completa

Un sistema que solo trabaja una vez, y tiene que funcionar

El airbag es de esos componentes que pasan toda la vida del coche sin hacer nada — hasta el momento en que tienen que hacerlo todo. Por eso, cuando la centralita detecta cualquier fallo, desactiva el sistema entero por precaución: mejor no disparar de forma errática que arriesgarse a un disparo accidental. La consecuencia es que, con la luz encendida, el coche circula sin esa protección, aunque por fuera no se note nada raro.

El sospechoso número uno: el cableado bajo el asiento

De todos los códigos B0xxx que leemos en el taller, la gran mayoría señalan el mazo de cables que pasa bajo el asiento del conductor. Ese cableado se mueve cada vez que ajustas la posición, y tras años de movimiento repetido los hilos internos se van rompiendo, primero de forma intermitente y al final del todo. Por ahí pasa la señal del sensor de ocupación, del pretensor y del airbag lateral del asiento, así que un corte ahí puede disparar varios códigos a la vez con una reparación relativamente sencilla y barata.

Pretensores que dan error sin estar rotos

El segundo grupo de casos habituales son pretensores que marcan avería sin haberse activado nunca. Puede ser un sensor interno, humedad en un conector o un problema de codificación tras alguna intervención previa en el coche. A veces basta con limpiar el conector y resetear; otras, toca sustituir el pretensor directamente.

El módulo: caro pero poco frecuente

El módulo central del sistema es la pieza más cara, entre 400 y 1.200 € con la codificación incluida, y afortunadamente la que menos falla por sí sola. Cuando lo hace, suele ser por humedad —coches aparcados en la calle con alguna filtración hacia el suelo— o porque un impacto previo activó el sistema y no se reseteó como tocaba.

Lo que hay después de un accidente

Si el airbag llegó a dispararse en un choque, hay que sustituir el airbag (es de un solo uso), los pretensores que se activaron (también lo son), revisar los sensores de impacto por si el golpe los dañó y resetear —o en algunos coches sustituir— el módulo, que guarda un registro permanente del disparo. Es una reparación con varios frentes, y si va por el seguro la gestionamos como parte del parte.

Trae el coche o llámanos al 665 24 51 43 si el testigo de airbag está encendido — no es de los que conviene dejar para la próxima revisión.