Guía completa
Diferencias entre equilibrado y alineación
Es común que se confunda equilibrado con alineación, pero son servicios distintos.
- Equilibrado: consiste en distribuir el peso del conjunto de rueda y neumático para que gire sin vibraciones. Se realiza con una máquina computarizada que detecta desbalance y calcula los contrapesos necesarios.
- Alineación (o geometría): se encarga de orientar las ruedas para que apunten correctamente al rodar. Utiliza una máquina láser 3D que mide la convergencia, caída y avance.
Ambos servicios pueden hacerse juntos o por separado. El equilibrado es más económico (35 € por las cuatro ruedas) y más rápido (30-45 minutos). La alineación 3D oscila entre 60 y 90 €.
Cuándo es necesario equilibrar
- Después de cambiar neumáticos: es obligatorio. Si has adquirido neumáticos en otro lugar y no están equilibrados, notarás vibraciones.
- Tras un golpe fuerte contra un bordillo o un bache: es posible que un contrapeso se haya movido o caído.
- Cuando sientes vibraciones a una velocidad específica: si el volante tiembla a 90 km/h y desaparece a 80 o 100 — es un desbalance típico.
Cuándo NO es un problema de equilibrado
Si tras equilibrar la vibración continúa, podría deberse a:
- Neumático con deformación interna: hay que revisar con luz oblicua para detectar abultamientos. Será necesario reemplazar el neumático afectado.
- Llanta con daño oculto: se debe reparar o cambiar la llanta. Si está deformada, nunca se equilibrará correctamente.
- Geometría desalineada: causa desgaste irregular del neumático, lo que también genera vibraciones. Es necesario solucionar primero la geometría.
- Palier o junta homocinética: provoca vibraciones al acelerar (no solo a una velocidad concreta).
- Disco de freno alabeado: provoca vibración únicamente al frenar.
En Taller Móstoles llevamos a cabo un diagnóstico minucioso para identificar la causa real.
Tipos de contrapesos
- Adhesivos en el interior de la llanta: más estéticos, no son visibles desde el exterior. Se prefieren en llantas modernas.
- De presión en el exterior de la llanta: son clásicos, se pueden ver. Solo se pueden usar en llantas con borde compatible. Suelen ser más baratos.
Para llantas premium (como BMW M, Audi RS, AMG), siempre se utilizan contrapesos adhesivos — los de presión pueden rayar el borde de la llanta y son poco estéticos.